Fandom

Redópedia Wiki

Vigilantismo

901páginas en
el wiki}}
Crear una página
Discusión0 Compartir

Vigilantismo Editar

Por Perplatado

La intolerancia con los árbitros que existe en las transmisiones de los partidos se está yendo de control. Se parece más a un ensañamiento que a una virtud informativa. Es necesario bajar un poco los humos.

No es nuevo. Es una situación acostumbrada la duda instantánea ante cada fallo de un árbitro. El referí pita y uno o dos locutores, allá arriba en la cabina, se preguntan si habrá tomado la decisión correcta. Se procede entonces a una odiosa ceremonia en la que dos o tres personas dan su opinión mientras la cinta (?) se rebobina. Luego se da el paso a varias repeticiones en cámara lenta desde distintos ángulos, luego de las cuales los periodistas ratificarán o rectificarán su postura. Si están de acuerdo con la decisión, dirán que el árbitro “acertó”. Si, según su juicio, el árbitro se equivocó, condenarán su actuación y no pararán de acusarlo durante el resto del partido. Luego de las repeticiones en cámara lenta, habrá un plano acusatorio del árbitro mientras camina impune por el campo de juego.


Nunca van a acusar a un árbitro de vendido, eso lo dejan masticado para que sean los espectadores quienes lo traguen. Pocos minutos después el referí volverá a pitar y se repetirá la escena. Es un ritmo al que todos ya se han acostumbrado, y no por eso es menos detestable.


El árbitro no tiene opción. O es mal árbitro, o tiene suerte en acertar los fallos. No se tiene en cuenta lo que pueda hacer por prevenir faltas, ni si sabe llevar el partido, ni nada. Se lo calificará en forma definitiva en cada fallo, y en el caso de que el árbitro Fulano tome dos o tres decisiones que no sean del agrado de los ocupantes de la cabina, el relator suspirará su decepción: “ay, Fulano, Fulano” dirá para que toda la teleaudiencia conozca su disconformismo.


(c) Midway


Pero esto no se queda ahí. Ambos, relator y comentarista, son sanguinarios. Exigirán la mayor pena posible para cualquier acción. El árbitro deberá sacar amarillas y rojas cada dos minutos para aplacar las críticas. Si no, será acusado de mal árbitro, de blando, de cobarde y de sacapartidos. Algunos comentaristas, incluso, cuentan la cantidad de tarjetas y, si les parece escasa, expresan al final del partido la sensación de que el árbitro estuvo generoso.


Están también los que hablan al árbitro sin que los pueda escuchar, y luego se enojan cuando el hombre de negro no sigue sus sugerencias. Da la impresión de que esos periodistas piensan que conocen más el reglamento, y la profesión de árbitro, que los referís mismos. Les es inaceptable un trato amistoso del árbitro para los jugadores, parecen pensar que un buen árbitro necesita indefectiblemente tener cara de culo. Así, se ilusionan, los jugadores tendrán miedo y serán sumisos.


Esta actitud represiva se da en un amplio espectro del periodismo deportivo, en transmisiones de distintos canales y en otros medios también. Se busca siempre el sometimiento, la humillación. Los periodistas humillan al árbitro y lo presionan para que humille a los jugadores. De este modo, los jugadores podrán declarar luego del partido que sienten que el árbitro fue injusto y los periodistas podrán regodearse de su propia creación. Es un juego sádico.


No se pide aquí una aceptación total de cada decisión del árbitro. Se pide abandonar el vigilantismo y reemplazarlo por periodismo.


Hay algunos comentaristas que quieren ser justos y en caso de duda le “dan la derecha” al árbitro. Piensan que su rol es calificar lo que hacen los demás, y que todos están esperando su juicio respecto de cada incidencia. No entienden que no son nadie para dar la derecha. No es necesario el juicio absoluto. Las repeticiones hablarán por sí mismas, cualquier espectador que tenga interés podrá putear todo lo que quiera sin necesidad de que le informen que el árbitro no sabe nada porque no cobró un off-side de veinte centímetros. Si encuentran que un árbitro está tirando al bombo a un equipo, está bien que lo digan. Pero es muy raro que lleguen a ese extremo. Se protegerán en la cobarde fachada de “tuvo un mal arbitraje”.


El error arbitral siempre formó parte del fútbol. Unas cuantas reglas hablan de que lo que prevalece es “el criterio del árbitro”. Muchas veces no hay maneras objetivas de mirar las decisiones, sin embargo los periodistas no tienen problema en condenar a un árbitro por aplicar un criterio distinto del propio. No es “no veo un criterio razonable que el árbitro pueda haber aplicado”, es “no hizo lo que yo haría, es un imbécil”.


El problema es la saña, la mala intención. Actitudes así no originan, pero alimentan la violencia y la mala sangre. Los periodistas olvidan que su rol no se supone que sea mucho más que decir cómo se llama el jugador que tiene la pelota, y brindar ocasionalmente algún concepto que no se pueda ver muy fácil por televisión. Su función es mejorar la experiencia del espectador y proveerle información. Pero no tienen ningún problema en dejar de lado ese trabajo (tal vez les parezca poco) para actuar como líderes de turbas iracundas.


Es bueno cierto grado de cuestionamiento. Está bien que un comentarista diga que el árbitro se equivocó, eso en sí no tiene nada de malo. El problema es que a) lo tienen como objetivo y b) les sale automáticamente. Tienen un reflejo pavloviano, cada vez que suena el silbato se babean y menean la cola porque saben que tienen una oportunidad para pegarle al árbitro.


Se podría agregar un problema c) encima lo hacen mal. Es cierto que, al tener por default la posición de que el árbitro es un subhumano, muchas veces toman como incorrectos fallos buenos (el problema inverso es más raro). Pero el asunto mayor es que no tienen por qué entrar en ese brete. Su opinión no sirve más que para exaltar ánimos que no necesitan mucho para volverse agresivos.


Es saludable el disenso con el árbitro, siempre y cuando venga desde un lugar de respeto. Respeto por el árbitro, por el partido, por su trabajo y por el público.

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar